El seguro de vida se considera una retribución en especie sujeta como rendimiento del trabajo. No obstante, es posible ofrecer este producto tanto como beneficio corporativo como dentro de un plan de retribución flexible. Aunque la prima por cobertura de riesgo puro no tiene exención fiscal, puede ser un beneficio por el que los trabajadores estén interesados, en muchas ocasiones, porque deseen ampliar el capital asegurado o la cobertura que les ofrece la Compañía.