Efectivamente, para que los productos contratados por los trabajadores a través de un plan de retribución flexible puedan ser considerados rentas en especie y, por lo tanto, se puedan aplicar las reglas contenidas en la Ley 35/2006 de IRPF sobre las mismas, tanto en materia de exención fiscal como de reglas especiales de valoración o supuestos de no sujeción, deviene necesaria la novación del contrato de trabajo donde tanto la empresa como los trabajadores acuerdan la modificación de la forma de percepción del salario pasando de una percepción salarial monetaria a una percepción salarial mixta, es decir, monetaria y en especie, en los términos y límites que marca la normativa laboral y tributaria.

En caso de no producirse esta novación contractual, la administración tributaria podría considerar que estos productos no se configuran como rentas en especie sino que se trata de mediaciones de pago que no tienen contemplada exención fiscal alguna.

Es recomendable, por lo tanto, que, con antelación a la efectividad de los productos contratados por los trabajadores a través del plan de retribución flexible, la novación contractual quede firmada por ambas partes (empresa y trabajador/a).

En la actualidad y gracias al avance de las nuevas tecnologías y los elementos de digitalización, el proceso de novación contractual puede ser muy sencillo a través de la firma electrónica.

En Compensa Capital Humano ofrecemos este proceso de forma integral a través de nuestra plataforma tecnológica.