Los productos que se incluyen en un plan de retribución flexible suelen ser productos y servicios que se encuentran o exentos o no sujetos al Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas. La normativa que regula el tratamiento de las retribuciones en especie son la Ley 35/2006, de 28 de noviembre, del Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas y de modificación parcial de las leyes de los Impuestos sobre Sociedades, sobre la Renta de no Residentes y sobre el Patrimonio y el Real Decreto 439/2007, de 30 de marzo, por el que se aprueba el Reglamento del Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas y se modifica el Reglamento de Planes y Fondos de Pensiones, aprobado por Real Decreto 304/2004, de 20 de febrero.

No obstante, también pueden ofrecerse otros productos y/o servicios que, aunque no cuentan con un beneficio fiscal, suponen un ahorro de costes al conseguir por parte de la empresa tarifas o precios más económicos que si fueran costeados a título individual.

Se trata, en todos los casos, de sustituir salario que la empresa paga a los trabajadores en dinero (que tributa en el IRPF al 100%) por productos y/o servicios que la normativa considera salario “en especie” y que, en algunos de ellos, aplica un beneficio fiscal.

De esta manera, las cantidades destinadas a la contratación de los productos y/o servicios, se detraen del salario bruto de los trabajadores quedando esas cantidades exentas o no sujetas a tributación.

En Compensa Capital Humano ayudamos a las empresas a implantar y gestionar los planes de retribución flexible dando todo el apoyo necesario tanto en la formación y asesoramiento como en la comunicación.